La membrana epirretiniana puede provocar visión borrosa o distorsionada. Detectarla con una evaluación retinal permite determinar su evolución y tratamiento.¹
¿Qué es la membrana epirretiniana?
La membrana epirretiniana (MER) es una capa de tejido fibrocelular que se forma sobre la superficie de la retina, generalmente en la zona de la mácula.¹ ²
También se conoce como pliegue macular, arruga macular o macular pucker. Al crecer sobre la superficie de la retina, esta membrana puede generar contracción y modificar la arquitectura normal de la mácula.¹ ²
La mácula es la región central de la retina responsable de gran parte de la visión de detalle. Por ello, una membrana epirretiniana puede afectar actividades que requieren precisión visual, como leer, conducir o reconocer detalles.²
En muchos pacientes la MER produce alteraciones leves y permanece estable, por lo que no siempre requiere tratamiento.²
¿Cuáles son sus síntomas?
La intensidad de los síntomas depende de la localización y evolución de la membrana. Algunas personas no presentan molestias, mientras que otras pueden experimentar:¹ ²
- Visión borrosa.
- Visión distorsionada.
- Líneas rectas que parecen onduladas o deformadas.
- Dificultad para leer.
- Alteración del tamaño aparente de los objetos.
- Visión doble en un solo ojo.
- Disminución de la visión central.¹ ²
Una manifestación característica es la metamorfopsia, término utilizado para describir la percepción distorsionada de las imágenes.¹
La MER suele afectar un solo ojo, aunque también puede presentarse en ambos.¹ ²
¿Cuáles son las causas?
La mayoría de las membranas epirretinianas son idiopáticas, es decir, no existe una causa específica identificable.¹ ²
Su aparición se relaciona frecuentemente con los cambios que ocurren en el vítreo y la retina con el envejecimiento. La incidencia aumenta después de los 50 años y la edad promedio al momento del diagnóstico se sitúa alrededor de los 65 años.¹
También pueden desarrollarse como consecuencia de otras enfermedades o antecedentes oculares, entre ellos:
- Desprendimiento de vítreo posterior.
- Desgarro de retina.
- Desprendimiento de retina.
- Retinopatía diabética.
- Oclusiones vasculares de la retina.
- Inflamación intraocular o uveítis.
- Traumatismos oculares.
- Cirugía intraocular previa.¹ ²
Por esta razón, cuando se identifica una MER es importante valorar el estado general de la retina y los antecedentes del paciente.¹
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con una evaluación oftalmológica con dilatación de las pupilas, mediante la cual se examina la retina y la mácula.¹ ²
Uno de los estudios más importantes es la tomografía de coherencia óptica (OCT). Esta tecnología permite obtener imágenes detalladas de las diferentes capas de la retina y valorar la presencia, extensión y efecto de la membrana sobre la mácula.¹ ³
La OCT también permite identificar alteraciones asociadas, como engrosamiento retinal, edema, cambios en la arquitectura de la fóvea o tracción vitreomacular.¹ ³
La información obtenida mediante la exploración y las imágenes permite determinar si la MER requiere únicamente vigilancia o si existe una afectación visual que pueda justificar tratamiento.¹ ²
¿Cuál es el tratamiento para la membrana epirretiniana?
El tratamiento depende principalmente de los síntomas y de la repercusión que tenga la membrana sobre la función visual.¹ ²
Observación
Cuando la membrana produce síntomas leves o no afecta significativamente las actividades cotidianas, puede recomendarse observación y seguimiento periódico.¹ ²
En algunos casos también puede realizarse una actualización de la graduación de los lentes para optimizar la visión.²
Cirugía
Cuando la membrana provoca una disminución visual significativa o una distorsión que afecta actividades como leer o conducir, puede considerarse una vitrectomía con extracción de la membrana epirretiniana.¹ ²
Durante la cirugía se retira el vítreo y posteriormente se elimina la membrana que se encuentra sobre la superficie retinal.¹ ²
¿Cuándo acudir al oftalmólogo?
Es recomendable realizar una valoración oftalmológica cuando aparece una distorsión nueva o progresiva de la visión, particularmente si las líneas rectas comienzan a verse onduladas, la lectura se vuelve más difícil o existe una disminución de la visión central.²
La evaluación permite determinar si los cambios corresponden a una membrana epirretiniana o a otra enfermedad de la mácula que requiera un tratamiento diferente.
La exploración oftalmológica y la OCT de retina son fundamentales para determinar la extensión de la enfermedad y establecer el manejo más adecuado.¹ ³
Cuando existe una afectación visual importante, la cirugía de retina puede ser una alternativa para retirar la membrana y mejorar la función visual, siempre de acuerdo con las características individuales de cada paciente.¹ ²
Cirujano Oftalmólogo con Especialidad en Retina
- 25 años de Experiencia
- Cedula Médico Cirujano: 2106308
- Cedula Especialidad: 0007330